EVALUACIÓN


En este apartado vamos a exponer nuestra experiencia con el método de aprendizaje basado en el Design Thinking propuesto por nuestro profesor de Lingüística Aplicada, Juan Pablo Mora, como parte de un proceso de innovación docente que busca la formación de profesionales más creativos y eficaces. 


Evaluación individual Ara

He de ser sincera, mi primera impresión con respecto al método de enseñanza y aprendizaje de la asignatura no fue muy buena. Más bien, pensaba que era un caos. Lo que me motivó a seguir en esa clase fue la oportunidad de poder trabajar en grupo con mis compañeros.

No fue hasta la noche de los investigadores que vi la verdadera contribución que hicimos con nuestro trabajo. No trabajamos para plasmarlo en un papel, estuvimos trabajando para una causa social. Aquella noche entrevistamos , explicamos qué era la lingüística a mucha gente y sobre todo fui consciente de que eramos un equipo y de que estábamos juntos en esto.

Luego nos tocó afrontar nuestro tema del trabajo que expondríamos en la presentación final. No fue fácil, pues cada uno tenemos gustos muy distintos y tampoco es que yo ayudase mucho porque evitaba elegir el tema "enseñanza de L2" con todos los medios (necesitaba algo nuevo). Pese a ello, un primer contacto con el grupo T'un Savi nos hizo decantarnos por la revitalización de lenguas, en nuestro caso la revitalización de la lengua Haida.

Más perdidos que "La perla negra" del Capitán Jack Sparrow, emprendimos nuestra aventura. No voy a decir que he disfrutado de todas las clases, no lo he hecho. Muchas me han parecido vacías de contenido y no me han aportado más que el 0'1 que he evitado perder por mi asistencia. Aún así, otras tantas me han resultado más que interesantes y son y serán clases que recuerdas por cómo te sentiste en ese momento. Fui feliz en la clase de Jane Arnold sobre la necesidad de ser conscientes de las emociones dentro de la docencia, fui feliz en los debates que prepararon mis compañeros (creo que no he podido aprender más sobre los temas expuestos ni de la gente con la que he pasado este cuatrimestre), fui feliz en la noche de los investigadores, con la visita de Toño, la clase de Sole, las visitas de Eduardo (que han sido muchas veces motivadoras del tipo arenga) y los juegos de Kahoot (gran acierto pues yo soy un tanto competitiva). Por tanto, ha sido un 50% frustración y un 50% alegría.

Me hubiese gustado, siempre desde mi opinión personal, haber recibido alguna que otra clase de Juan Pablo. Cuando nos mandó hacer el ensayo obligatorio adjuntando unos vídeos suyos explicando la diferencia entre los verbos de movimiento entre el inglés y el español me sirvieron muchísimo. Me gusta como explica, y me gustaría que el año que viene en Temas de linguística general hubiese alguna que otra clase así, interesante. Que sirva de apoyo a los trabajos en grupo.

En cuanto a los dos sistemas de evaluación que hemos empleado, he de reconocer que la gamificación me ha ganado. Me ha sorprendido gratamente. Pienso que es una evaluación justa (sin entrar en el dilema de "¿qué es justo?") y coherente: si trabajas, tienes recompensa y si no trabajas, no. Lógico y sencillo. Con el Desing Thinking (DT) tengo una relación de amor-odio: estoy completamente a favor de incentivar la creatividad en el alumnado, el empoderamiento de los alumnos y los trabajos en grupo con sus respectivas presentaciones, hasta ahí me ha atraído y convencido la idea; pero no ha sido hasta pasado la mitad del cuatrimestre cuando he empezado a ver sus frutos. Sé que hacía falta un periodo de adaptación para nosotros que no sabíamos de qué iba el tema, pero ha sido, en mi opinión, demasiado largo. Entiendo que es complicado, que somos muchos y que esto es algo relativamente nuevo, pero es una gran idea, un gran plan de docencia que, si ya ha dado buenos frutos durante este cuatrimestre (ya que ha habido presentaciones chulísimas), mis expectativas en una clase basada en el DT no pueden sino ir a más.

Pero lo que más me ha alegrado de haber escogido esta clase es el haber tenido la oportunidad de acercarme a tanta gente que en cualquier otra clase no hubiese podido. He interactuado con todos (erasmus y no erasmus) de una manera o de otra. Nos hemos ayudado y he aprendido tanto de mis compañeros, sus ideas, opiniones, gustos... que solo por eso merece la pena volver a repetir la experiencia.

¿Lo mejor? Los debates y el compañerismo.

En lo que respecta a mi grupo y a cada uno de sus integrantes, pienso que nos hemos entendido bastante bien a pesar de las diferencias que tenemos entre nosotros. Incluso he llegado a sacar de quicio a Juan, y eso ya es decir... Es cierto que con Belén sabía que no iba a tener problema porque somos amigas desde primero de carrera, y somos prácticamente "compañeras de pupitre" como quien dice, siempre hemos trabajado bien juntas. Nicole al principio es verdad que estaba más cortada, en muchas ocasiones también más perdida... pero siempre que se le ha dicho de trabajar, ha hecho su parte y no hemos tenido problema. Juan y María del Mar han sido muy competentes con los trabajos y sobre todo han dado muchísimo al grupo. No puedo más que agradecerles a todos todo el trabajo, todas las horas de skype y los ensayos de presentaciones. Nunca ha sido tiempo perdido. Os quiero pa' cuando lo leáis. 

Evaluación individual Mar

La parte más difícil

Lo es precisamente no solo porque requiere de mucha reflexión, sino porque significa decir adiós a una etapa de aprendizaje. Creo que, al igual que el resto de mis compañeros, esto del design thinking, los retos y la gamificación me pareció una locura. Elegí la asignatura de Lingüística Aplicada por su proyecto docente organizado y conciso. La verdad que fue una sorpresa encontrarme con el nuevo modelo docente desarrollado por el profesor Juan Pablo Mora. COn respecto a Diego, ya tuve el placer de conocerlo, ya que sustituyó a mi profesor de Lenguas del Mundo en segundo durante unos días. La gamificación en el aula me parece muy buena idea. De hecho, nosotros tratamos de hacer algo parecido cuando lanzamos la pelota en el debate. Los kahoot son muy divertidos. Creo que cuando fallas una pregunta ya no se re olvida nunca más la respuesta. 

Por otra parte, el tema de la asistencia fue muy polémico en clase. Tengo que decir que me parece muy correcta la actitud de Diego que siempre se ha mostrado comprensivo y nos escuchó a todos, adaptándose también a nuestras opiniones. Con los retos, en cambio, no me he llevado tan bien (casi siempre me enteraba tarde), pero tengo que entonar aquí el mea culpa. he participado en varios de ellos. El que más me gustó fue el del concurso de ideas. Cuando nos seleccionaron fue muy emocionante. Fue el empujón que necesitábamos en un momento de crisis de creatividad. Gracias a los consejos que Diego le dio a Araceli hemos aprendido la importancia del uso de contenido multimedia en el desarrollo y presentación de proyectos. Esta página web es un ejemplo de ello. 

La comunicación entre los miembros del grupo ha sido constante. Entre nosotros han fluido las ideas (algunas se nos iban de las manos). Personalmente, sé que he aportado unas cosas mejores y otras peores, pero he sentido juzgadas mis aportaciones. Creo que el proyecto precisamente por eso tiene partes de cada uno y creo que en eso se basa realmente el trabajo en equipo que nos enseñó Eduardo. Saber encajar los diferentes puntos de vista y aportaciones en un camino común es una de las cosas que me llevo del Design Thinking. 

El primer evento al que acudimos como grupo fue La Noche de los Investigadores. No me esperaba la participación de la gente. Fueron muy amables y recopilamos un buen material de estudio. Creo que fue lo que me permitió empatizar no solo con el proyecto, sino con mis compañeros. Poder hablar y reírme con ellos ese día creo que ha sido lo que ha fomentado la amistad que se ha forjado entre nosotros. Como explicamos en clase, la actividad que llevamos a la Noche de los Investigadores tuvo muy buena acogida, aunque es cierto que tuvimos que adaptarla un poco a la situación. 

La adaptación es uno de los aspectos que quiero destacar del trabajo en grupo. En ambas presentaciones nos han surgido problemas. En la primera, mientras Araceli hablaba, yo me peleaba con el ordenador intentando poner la pantalla completa. Solo una mirada a Belén hizo falta para que acudiera en la ayuda y con pulsar una simple tecla resolviera el problema. Lo mismo ocurrió en la presentación parcial cuando no conseguía acceder a esta página. También es uno de los factores principales del trabajo en grupo.

Nuestro proyecto nos engancho desde el principio, por lo menos a mí. A pesar de no tener que superar un examen creo que Lingüística Aplicada ha sido la asignatura a la que le he dedicado más tiempo. Lo mejor es que lo he hecho con gusto. La libertad de poder elegir el como, donde y con quien quieres trabajar creo que ha sido lo que lo ha propiciado. Me di cuenta de que mis compañeros también compartían la misma pasión cuando vi, por ejemplo, que Juan tenía como fondo de escritorio del ordenador una imagen de un totem haida. Pensé:

 "No soy la única friki de esto ¡Bien!"

Por otro lado, es cierto que he faltado más que mis compañeros a clases, debido a que el horario de la asignatura no me venía del todo bien. Para compensarlo, decidí realizar el Tándem lingüístico y hablarlo además con mis compañeros. Quiero agradecerles su compresión. La presencia de otros profesores en las clases creo que ha sido lo más interesante, porque a veces nos quedamos solo con la visión, opinión e ideas de un profesor y no me parece correcto. La que más me gustó fue la de la profesora de pedagogía que nos explicó métodos de relajación en clase. De hecho, los practico y es algo que pienso llevar a cabo si algún día soy docente. 

El debate que realizamos creo que fue lo que más me hizo reflexionar. Me di cuenta de que hay gente que no estaba a favor de la revitalización, cuando yo pensaba que la mayoría de la clase lo estaría. Es cierto que nadie lo dijo explícitamente, pero por sus argumentos entendí que apoyaban las tesis defendidas por Juan, que fue el encargado de defender la postura en contra en el debate. Quedé muy satisfecha de los resultados. Sin embargo, la presentación parcial creo que no fue tan bien como esperábamos, pero creo que estos errores fueron necesarios para poder estar hoy tan satisfechos de nuestro trabajo como creo que todos estamos.

La elaboración de las máscaras para la presentación ha sido una de las cosas que más me han servido a la hora de la inmersión. Yo pienso que el trabajo hay que disfrutarlo y en este mundo capitalista no se disfruta del proceso creador de la mayoría de lo que consumimos. Yo me he sentido en la piel de un haida y me ha ayudado a entender por qué valoran tanto sus máscaras o su ropa. Esto no lo hubiera sido posible sin la libertad que se nos ha ofrecido en esta clase. Los ensayos del potlatch fueron muy divertidos y quiero destacar el papel de Araceli que fue brillante. 

Estoy muy agradecida por la oportunidad de haber podido desarrollar las clases mediante design thinking. De hecho, he podido hablar de ello con otros compañeros que estudian ingeniería y consideramos que es un método eficaz de trabajo, no solo en grupo y que todo el que lo prueba acaba aplicándolo a la mayoría de sus trabajos. Creo que no hay que poner límites a la creatividad y que el resto de modelos docentes lo hacen. Quizás haya trabajado más bibliografía por iniciativa propia que por imposición y, con respecto, a la bilbiografía quiero detacar la labor de traducción de artículos del inglés que hemos hecho para poder escribir y conocer datos sobre el haida. 

Una vez escritas mis emociones y sensaciones a lo largo del curso, procederé a la evaluación de mis compañeros:

Araceli Nieto

La alegría del proyecto

Te pongo este icono, porque me recuerda a tu canto a las 8:30 de la mañana. Siempre estás contenta y me inspiras positividad. En una ocasión confesaste que no sabías trabajar en equipo. Permíteme que te diga que estabas equivocada. Te diría que tienes que agobiarte un poco menos, trabajas bien y que sigas siempre así.

Juan Martín

La calma

A ti te conozco desde primero, eres con el que tenía más confianza y creo que por eso he discutido más contigo (aparte de por tu afición a llevar la contraria). Creo que siempre uno de los dos cede y que nos complementamos muy bien. Te pongo ese icono porque quiero destacar tu labor investigadora. Creo que eres el que más información ha recopilado y el que mejor se ha preparado todas nuestras actividades.

Nicole Bozzi

El silencio

Te pongo este icono, porque eres lo contrario que Araceli. Sin embargo, tengo que agradecerte tu dulzura y tu implicación en el proyecto. Me he reído mucho contigo. Solo quiero decirte que tienes que hablar más, porque eres una chica muy inteligente y hablas muy bien español. Los debates de clase se hubieran enriquecido mucho si en lugar de hacer las aportaciones en mi oído hubiesen sido en alto. Lo sabes. Dices que no has participado activamente en el proyecto. Yo creo que en el diseño de las actividades has aportado mucho, sobre todo, en el diseño del photocall.  

Belén Cabrera

Revolucionaria

Te pongo este icono, porque tu creatividad es explosiva, como tu personalidad. Creo que tiene que confiar más en los resultados y ser menos exigente con tu trabajo. Tus ideas han sido las que más han enriquecido el trabajo. Me encanta tu personalidad y tu implicación en todo lo que haces. 

Por último, me toca evaluarme a mí misma. Creo que podría haber hecho mucho más, pero también soy consciente de la falta de tiempo. Puedo decir que, aunque antes me importaba, ya  no me preocupa tanto la calificación. Mis sensaciones son muy buenas con respecto a la materia y no cambio por nada a mi grupo y la colaboración con otros grupos. Me llevo amigos además de conocimiento. Por otro lado, creo que nuestro proyecto y portafolios es útil. Me uno a la reivindicación amorosa de Araceli (me da hasta vergüenza). Creo que si el afecto fuese evaluable nosotros tendríamos un sobresaliente. Gracias.

Adjunto una foto de la pared de mi habitación que creo que habla por sí misma:

Evaluación individual Nicole

LAS CLASES

He elegido esta asignatura porque en mi facultad, en Italia, es obligatoria y además me interesan mucho todos los temas que abarca.

La primera clase en septiembre me sorprendió y captó mucho mi atención, por eso, decidí continuar en este curso. Creo que esta nueva manera de enseñar es muy buena, porque así los profesores y los alumnos interactúan tranquilamente, logrando mantener vivo el interés de todos. Algo que nunca pasa en Italia, los profesores no te conocen hasta el día del examen donde lo único que hacen es evaluarte en diez minutos sin tomar en consideración el trabajo que has hecho a lo largo del curso. Pero pienso que hay que organizar las clases de manera mejor, porque sobre todo al principio hemos perdido tiempo sin hacer nada en concreto.

Los recuerdos más positivo de este curso son dos:

El primero es la noche de los investigadores, donde aprendimos algo nuevo a través de la inocencia de los niños y además me ha encantado ver sus caras cuando descubrían que algunas palabras del dialecto de Nápoles eran iguales a la del español.

El segundo son los debates, he descubierto y hablado de temas muy diferentes y nuevos, como por ejemplo las diferencias entre los varios idiomas de España y para mí es la mejor manera de desarrollar el pensamiento crítico en los alumnos.

Lo único que cambiaría son los retos para acumular puntos, porque muy pocas veces me he dado cuenta a tiempo de ellos y por eso no contestaba. 

EL PROYECTO

Fue fantástico hablar de la revitalización de la lengua, creo que es el tema más interesante y amplio de la lingüística. Pero mi grupo ha logrado abarcar todos los puntos interesantes, explicándolos a los demás con originalidad. La música, el baile, las máscaras en la exposición final han hecho de manera que la gente participara activamente a la exposición final no sólo, han aprendido también algunas palabras del haida y con ellas la importancia de la varias lenguas y del porque deberíamos impedir la desaparición. La idea del Potlach ha provocado una verdadera inmersión en una cultura diferente de la nostra. 

Por lo que resguarda el grupo creo que es uno de los más compactos, cada idea venía tomada con entusiasmo y, sobre todo, muy impresionante fue la determinación con la que se ha llevado adelante el proyecto. No obstante, la dificultad que he encontrado es la escasez de las fuentes.

María del Mar fue la inventora, ha sacado un montón de ideas todas originales para realizar este proyecto y además con infinita paciencia me ha resuelto cada duda se me ha planteado a lo largo del curso.

Juan ha trabajado muchísimo, porque es gracias a él que hemos obtenido los documentos sobre los que hemos desarrollado nuestro proyecto.

Araceli, en cambio, ha hecho todos las diapositivas que hemos presentado durante el curso y quiero subrayar sobre todo su alegría, que ha hecho muy divertidas todas las horas de trabajo.

Belén es la con quien he compartido los momentos de vergüenza y miedo antes de las varias presentaciones, aunque ella sea muy competente en lo que hace.

Yo no he participado activamente en el proyecto, he preferido asimilar pasivamente todas las ideas y las informaciones, eso es debido sobre todo al uso de una lengua que no es la mía, entonces tenía miedo de equivocarme.



Evaluación individual Juan

La asignatura

Me matriculé en Lingüística Aplicada porque aspiro a ser profesor de español como lengua extranjera en un futuro, por lo que pensaba que esta asignatura vendría a ser la piedra angular de mi formación profesional. No conocía mucho el programa pero desde la primera clase, con Christoph haciéndonos balbucear penosamente en alemán, supe que esta no iba a ser una asignatura al uso. En efecto, cuando más tarde conocí a Juan Pablo, a Diego y a Eduardo se confirmaron todas mis sospechas.

Participar en un proyecto de innovación docente me parecía una gran idea porque hacía tiempo que notaba la necesidad de un cambio en el sistema educativo. En este caso, la innovación consistía en la utilización un método de aprendizaje centrado en la participación del alumnado en lugar de la tradicional "clase magistral", es decir, un método en el que los alumnos son los que eligen cómo quieren dar la asignatura y de qué manera van a ser evaluados. También se incorporarían otras herramientas como el Design Thinking, enfocada a fomentar la innovación en el trabajo de una manera eficaz y exitosa, y la gamificación, que consiste en el aprendizaje basado en juegos y retos.

Mi impresión final es que, si bien no me he convertido en un experto en la Lingüística Aplicada, he aprendido otras cosas quizás más útiles para mi futuro como profesional, especialmente en lo referente a la búsqueda de un método de evaluación más justo. La aplicación del Design Thinking me ha ayudado a ver las cosas desde otra perspectiva, a esforzarme por ser más creativo y a trabajar pensando en las necesidades del receptor. En este sentido, las charlas de Eduardo han sido quizás lo más revelador de la asignatura. Sin embargo, no tengo muy claro cuál ha sido la aportación de la gamificación, aunque las actividades con el Kahoot me parecieron muy divertidas (es algo que pienso utilizar en el futuro). Quizás sea cierto que el reto de la patata caliente, con la incertidumbre que generaba el no saber cuál sería la pregunta, nos motivó a leer mucho sobre distintos temas relacionados con nuestro trabajo, y eso es positivo.

Tengo que decir, a pesar de todo, que el proceso de elaboración del programa se me hizo largo, aburrido y caótico. Entiendo que esto se debe a que nos pesaba demasiado los años de enseñanza tradicional y que nos costó mucho renunciar a esta mochila demasiado pesada, pero creo que para los próximos años esta etapa debería agilizarse. Por contraposición, cuando comenzamos a trabajar el tiempo se me pasaba rapidísimo, sentía lo que en psicología se conoce como flow o "experiencia óptima", gracias sobre todo a mis excelentes compañeras, con las que no me he podido sentir más a gusto. Cada día era una aventura ir a Lingüística Aplicada porque siempre hacíamos algo distinto, y eso era una motivación extra que hacía más llevadero el hecho de tener que levantarme tan temprano.

La elección del tema del proyecto fue un poco arbitraria, porque en un principio nos interesaban todos los temas de la asignatura (aunque cada uno con sus preferencias). Maria del Mar propuso la revitalización lingüística porque el año anterior había hecho un trabajo de documentación de una lengua llamada haida, casi extinta, que se habla en pequeñas comunidades de Alaska y Canadá. Nos pareció interesante, pero fue conocer el proyecto Ndatiaku Tu'un Savi lo que nos impulsó a tomar definitivamente este camino. No me arrepiento de la elección porque, aunque mi interés original estaba en la enseñanza de ELE, he descubierto un mundo igualmente apasionante. De igual manera, las reuniones con el equipo del tu'un savi fueron muy inspiradoras y enriquecedoras.

Nuestra relación con la clase ha sido positiva y ha habido muy buen ambiente. Sin embargo, he echado en falta más cooperación con el resto de los grupos. Es verdad que hemos podido contar con la colaboración de algunos compañeros para nuestro Potlatch, y que nosotros hemos colaborado también en la exposición de otros grupos, pero me hubiera gustado participar más activamente en los demás proyectos para aprender un poco más de todos, porque considero que en quince minutos no se puede exponer todo el trabajo de un cuatrimestre. En este sentido, la dinámica de debates me ha parecido muy positiva porque de esta forma hemos podido reflexionar sobre cuestiones ajenas a nuestro proyecto.


El grupo

El trabajo en equipo fluyó desde el primer día y ha sido lo mejor de la asignatura. Cuando nos poníamos a pensar, las ideas brotaban sin parar, cada vez más locas e imposibles, pero en seguida nos poníamos a trabajar y conseguíamos hacerlas posibles. El trabajo se repartió equitativamente y todos trabajamos al mismo nivel, y considero que los resultados han sido más que satisfactorios. Me siento muy orgulloso tanto de las dos presentaciones como del debate que moderamos, y hemos sabido encajar las críticas con deportividad para aprender de ellas y superarnos. Recuerdo que, tras la exposición parcial, hubo varios compañeros que nos escribieron que habíamos sido poco dinámicos, y el afán de mejorar nos impulsó a buscar algo menos convencional y más participativo. Estoy muy satisfecho con nuestro funcionamiento como grupo y no dudaría en volver a trabajar con mis compañeras.

Araceli ha sido sin duda la más valiente del grupo y la que más ha hecho por tirar adelante con el proyecto con su actitud siempre positiva y alegre. Recuerdo que, cuando estábamos debatiendo sobre cómo enfocar nuestra exposición final, la idea de hacer un ritual haida me resultaba demasiado arriesgada y me producía vértigo, y solo gracias al entusiasmo contagioso de Araceli pude superar mis inseguridades y atreverme a tirarme al agua (y no hace falta decir que estuvo enorme durante el Potlatch porque todo el mundo lo sabe).

Nicole es quizás la que peor lo ha pasado debido a la dificultad de comunicarse en un idioma que no es el suyo. Sin embargo, se ha esforzado por no quedarse atrás, ha trabajado al mismo nivel que todos y se ha prestado a todo sin poner ninguna pega. En ocasiones le costaba un poco dar su opinión, pero cuando lo hacía era para iluminarnos con grandes ideas. Espero que durante estos cuatro meses haya superado un poco la timidez para que el mundo pueda conocerla un poco más, porque es encantadora.

Con Belén no había tenido trato hasta este año, pero creo que conectamos rápidamente porque tenemos un humor y una forma de trabajar muy parecidos. Trabajar a su lado es un placer que no dudaría en repetir, porque con ella la eficacia no está reñida con la diversión. Construir la página web junto a ella ha sido uno de los momentos más divertidos del cuatrimestre para mí.

A Maria del Mar la conozco desde el primer año de carrera, por lo que nos hemos entendido perfectamente durante el proyecto. Es la persona más inteligente y trabajadora que conozco, siempre tiene una solución para todos los problemas. Ella necesita solo unos minutos para hacer bien algo que a mí me costaría una hora y haciéndolo regular. Con su trabajo y dedicación era difícil que el proyecto no saliera bien.


Evaluación personal

En cuanto a mí, creo que esta asignatura me ha hecho evolucionar en varios aspectos. Para empezar, he descubierto que hay muchas formas de enseñar mejores que la tradicional. Es mejor cuando el alumno se implica porque supone una actitud activa ante lo que se va a aprender. También me llevo la charla de Jane Arnold, en la que aprendí muchísimo y de la que salí con un montón de notas. Pienso estudiar más a fondo el tema de la afectividad en ELE porque me interesa profundamente. También he aprendido que tengo que mejorar mis habilidades comunicativas y quitarme las inseguridades a la hora de exponer mi trabajo en público, aunque creo que he mejorado en este aspecto desde que comenzó el cuatrimestre. De Eduardo he aprendido que si quiero tener éxito tengo que trabajar tratando siempre de ser creativo en lugar de conformarme con lo convencional, lo que podría hacer cualquiera, y hacerlo siempre teniendo en cuenta las necesidades del destinatario. Esta ha sido la mayor enseñanza, la que más me va a acompañar el resto de mi vida.

En resumen, aunque creo que ha sido la asignatura más estresante del cuatrimestre, me llevo aprendidas lecciones que no habría podido adquirir en ninguna otra asignatura y que me van a ayudar a ser mejor profesional. Por eso y por los amigos increíbles que he hecho dentro del grupo y fuera de él, me puedo considerar afortunado por haberme matriculado en esta asignatura. Estoy seguro de que si durante toda mi etapa estudiantil hubiera seguido este método de enseñanza, sería una persona mucho más resolutiva, creativa, eficiente y extrovertida.


Evaluación individual Belén

UN MÉTODO INNOVADOR

Miércoles, 20 de septiembre de 2017, el comienzo de esta aventura. 

Se trataba de la primera clase del primer día de nuestro tercer año en Filología Hispánica, y todos íbamos con las expectativas de estudiar la lingüística teórica aplicada a casos reales, pero no nos imaginábamos cómo podía ser, qué casos íbamos a tratar ni qué temas iban a ser nuestra prioridad. 

Cuando entramos en esa primera clase todos nos quedamos un poco desconcertados al ver a un señor hablándonos en alemán. ''Me he equivocado de aula, esto es una clase de Filología Alemana'', pensamos todos. Pero si en un primer momento esto nos pareció desconcertante, más desconcertante aún nos resultó el momento en que, preguntándole a los compañeros, todos afirmaban que eran estudiantes de hiispánica y que no sabían qué estaba sucediendo. Poco a poco, sorprendida, fui sumergiéndome en la clase y en lo que aquel señor nos decía en una lengua que, para mí, era totalmente desconocida. Más aún me desconcertó el hecho de que poco a poco fuera entendiendo absolutamente todo lo que el señor, Christoph, nos decía, y de aquella clase (que considero una de las mejores de todo el curso) no solo aprendí palabras, oraciones e incluso alguna que otra forma de estructurar en alemán, sino que también entendí que nuestro sistema tradicional de enseñanza de lenguas tenía muchísimo que aprender. 

Sinceramente, creo que no habría habido un comienzo mejor de la asignatura. Aquella primera clase me hizo caer en la cuenta de que nada iba a ser como yo había pensado en Lingüística Aplicada, y aunque me gustara lo innovador, he de reconocer que me sentía un poco asustada, pues era la primera vez que me encontraba con un método de enseñanza tan heterodoxo. 


Con el paso de los días Diego y Juan Pablo nos fueron explicando en qué consistían sus métodos (gamificación y desing thinking), pero he de confesar que la gran revelación fue para mí Eduardo, que dejando de lado la tipología de aprendizaje que lleváramos a cabo durante la asignatura, estuvo desde el primer momento interesado en nuestra decisión de hacernos partícipes del método de evaluación. Esto fue, sinceramente, genial. Con la coordinación de Juan Pablo (muy necesaria porque si esta no se hubiera dado habríamos estado un poco perdidos) los grupos elegimos, votamos, nos pusimos de acuerdo en qué queríamos trabajar, en qué debíamos invertir el tiempo y acabamos encontrando una nueva pasión: la revitalización lingüística. 

Si alguna pega he de poner sobre el comienzo de la asignatura es que elegir, votar y elborar cómo queríamos ser evaluados nos ocupó mucho tiempo (prácticamente hasta noviembre), pero entendemos que esto es debido a la inexperiencia y la falta de costumbre. 


Tras esta primera toma de contacto con los nuevos métodos, todos los grupos se pusieron manos a la obra, etrando de lleno en el asunto que iba a acompañar a cada uno de ellos durante todo el cuatrimestre. La revitalización de la lengua Haida fue la elección de nuestro grupo, una labor que siempre nos había apasionado y una tarea que nos interesaba realizar de verdad. 

En un primer momento todo parecía divertido, útil y fructífero, pero he de reconocer que nos dimos un choque con la realidad cuando empezamos a trabajar duro en el proyecto. La falta de bibliografía en nuestra lengua hacía que nos ocupara mucho tiempo leer un artículo y comprenderlo, el contacto con los hablantes de la lengua se nos hacía dificilísimo (le escribimos a más de 7 colectiivos/ personas y solo una chica mostró interés por nuestra tarea), no sabíamos por dónde empezar, qué hacer, cómo abordar este trabajo, y en ciertos momentos pensé que quizá esto nos venía demasiado grande y que no podríamos con todo, que fracasaríamos. 

Pero tras días intercambiando opiniones con el resto de integrantes del grupo y tras contemplar numerosas posibilidades fuimos saliendo de aquel pozo de improductividad en que habíamos caído y hoy estamos muy contentos con lo que hemos conseguido. Realmente espero poder seguir trabajando sobre la revitalización de la lengua haida aunque la asignatura haya finalizado. 


En cuanto a la dinámica de mi grupo y los integrantes reconozco que es lo mejor que me llevo de la asignatura. Es increíble la sinergia a la que hemos llegado los 5 juntos, no me esperaba jamás que un grupo pudiera trabajar tan cómodamente. La coordinación ha sido buena en todo momento, si alguno tenía un momento de flaqueo el resto los impulsaba a continuar, todas las ideas eran tenidas en cuenta y aunque en ocasiones las opiniones fueran diferentes siempre hemos conseguido llegar a un punto común, algo de lo que me siento muy orgullosa. Puedo decir que trabajé en un proyecto de revitalización lingüística y que me formé a mí misma teórica y personalmente, conseguí aportar conocimientos y realizar una labor cultural y lingüística y que además de todo, me divertí. Gracias a mis compañeros por ser tan maravillosos. 


En cuanto a los profesores, es cierto que alguna vez me hubiera gustado recibir alguna que otra clase sobre cuestiones un poco más teóricas, pues sí que he sentido que en ocasiones necesitaba información de teoría lingüística de la que carecía para poder impulsar un poco más el proyecto. 


En cuanto al método reconozco que a veces me frustraba un poco su rigidez (- 0'2 si no haces tal cosa, + 0'1 si haces aquella), ya que no me hacía sentir totalmente confiada y todo el tiempo mi cabeza estaba casi por inercia sumando y restando puntos. 


Como conclusión, considero que cursar esta signatura me ha aportado mucho, como estudiante y como persona (fue increíble la clase de Arnold y fueron increíbles todas las charlas de Eduardo, pues siempre salía con una nueva reflexión e inquietud), y nos han ayudado a crecer un poco más. Únicamente creo que el haber trabajado de una forma tan innovadora nos ha hecho equivocarnos y tener que rectificar alguna vez (contando, además, con poco margen de tiempo) pero de todo se aprende, y es eso para lo que estamos aquí. 

Por último, quisiera agradecer a los profesores y a todos mis compañeros, especialmente a los de mi grupo, el empeño, la constancia y el esfuerzo puestos en esta asignatura.